Feria de Guadalajara: entre la IA y los metadatos

Abstract: En Alemania, la start-up Lit-X utiliza la inteligencia artificial para detectar tendencias en el mercado editorial de la ficción. Aún no ha llegado a la Feria del Libro de Guadalajara, donde el sector editorial hispanoamericano se mostró cauteloso y atento ante el futuro incierto de la IA. En Guadalajara también se habló del uso estratégico de los metadatos: no para entrenar modelos de IA, sino para conectar mejor todos los eslabones de la cadena editorial.

Tal vez en 2026 Lit X tenga un stand en las grandes ferias del libro en España y América Latina (Bogotá, Buenos Aires, Madrid, Guatemala, Guadalajara…). Tal vez, en unos meses, su Title Scout Tool —una herramienta de búsqueda y análisis de títulos— se vuelva indispensable para las editoriales hispanoamericanas que compran derechos de obras extranjeras y buscan reducir el riesgo comercial.

O tal vez no. Tan incierto es el futuro de la IA en el sector editorial.

¿Qué es Lit X?

Como ocurre con cualquier propuesta de valor y oferta de solución tecnológica, Lit X promete “aliviar dolores” y “generar beneficios” para su segmento de mercado: las editoriales de ficción. Promete automatizar tareas manuales —búsqueda y monitoreo de títulos, revisión de redes sociales, exploración de mercados— y liberar tiempo para el trabajo editorial real con fuerte valor añadido: lectura, criterio, negociación y estrategia.

Recopilamos datos de las fuentes más relevantes, los limpiamos y los estructuramos”, anuncia la companía (https://lit-x.com/pages/expertise).

El Title scoot tool permite detectar señales de mercado en cualquier territorio y abre oportunidades de licencias internacionales”, afirma Lars Leipson, CEO y cofundador de la Lit X. “Al identificar mejor los títulos con potencial, aumenta la probabilidad de adquirir best sellers, reduce riesgos y crea una ventaja competitiva difícil de replicar”.

“En el mercado doméstico es especialmente útil para las editoriales de audiolibros, que buscan entender qué títulos funcionan y marcan tendencias”, precisa Leipson.

Lit X asegura trabajar con siete editoriales líderes en Alemania, incluida la filial de Bonnier, con seis adquisiciones realizadas en las primeras doce semanas de uso.


IA: actualizar la declaración de originalidad en los contratos editoriales

No era necesario que Lit X participara en la Feria del libro de Guadalajara para que el sector editorial pusiera el tema de la IA en la agenda de las conferencias. Planeta y Penguin Random House (PRH) subrayaron la importancia de defender la propiedad intelectual, piedra angular de la edición.

De hecho, este año, PRH reforzó su aviso de derechos de autor en la página de créditos de los libros que publica. Incorporó la prohibición de utilizar la obra “para efectos de entrenar inteligencia artificial generativa o de otro tipo”, además del aviso habitual que prohíbe la reproducción total o parcial de la obra.

En los pasillos de la feria del libro de Guadalajara. © Cortesía FIL Guadalajara/ 

En el ámbito jurídico, la abogada Quetzalli de la Concha Pichardo explicó los alcances y los límites de una reciente sentencia de la Suprema Corte mexicana que impide registrar obras creadas íntegramente por IA: “el autor es una persona humana”.

“No se está diciendo que no se pueden registrar las obras que pasaron por procesos con herramientas de inteligencia artificial”, puntualizó la abogada, vicepresidenta del CeMPro (Centro mexicano de Protección y Fomento de los Derechos de autor). “Si sólo se utiliza (la IA) como una herramienta (…) pues entonces, sin duda esa obra sí será susceptible de registrarse”.

Advierte que los contratos editoriales deberán actualizarse para definir con mayor precisión conceptos como buena fe, transparencia y declaración de originalidad. El autor tendrá que comprometerse a no entregar “algo generado solamente a través de un programa de inteligencia artificial”. “Pero también está la otra parte, el otro lado. ¿Qué voy a hacer yo con el contenido que tú me estás entregando cuando te estoy contratando? ¿Lo voy a dejar a disposición para entrenamiento?  Eso también lo tenemos que pactar en el contrato”, subrayó la especialista.

Hoy es indispensable incluir declaraciones de transparencia sobre el uso de inteligencia artificial en todos los contratos relacionados con trabajos creativos. Es decir, en contratos de edición, locución, audiolibros, ilustración o diseño se debe informar claramente qué se hará con el contenido y de dónde proviene ese contenido qué se hará con el contenido.

A continuación el audio completo de la conferencia de la abogada Quetzalli de la Concha Pichardo:


La IA en la industria: primera implementación y miedos

El CEO de PRH Argentina, Javier López Llovet, explicó la estrategia en su empresa: “Armamos un grupo de experimentadores. Tomamos a alguien de Comercial, Editorial, Marketing… Estas personas adquieren conocimientos y luego los trasladan a sus áreas. Y lo que no sirve, ni siquiera lo llevan. Ellos son los filtros”.

“Como industria tenemos que ir unidos ante un futuro incierto”, añadió, mencionando una reunión con la asociación de diseñadoras argentinas.

En los pasillos de la FIL, dos gremios expresaron preocupación inmediata: traductores y diseñadores.

“Desafortunadamente, hay colegas que han tenido que dejar el sector”, contó la traductora Mercedes Guhl (inglés-español). “A mí se me acercó una editorial de audiolibros buscando traductores que revisaran textos traducidos por IA. Lo rechacé. Revisar una mala traducción es un trabajo ingrato, inhumano, maquinal y espantoso”.

También comentó que, en el último año, sus contratos incluyen una cláusula que le exige no traducir con IA y usarla únicamente como apoyo. “Eso me parece perfecto”, afirmó.


Los metadatos: la tecnología que ya funciona

Mientras la IA genera expectativas y temores, en Guadalajara también se destacó una herramienta menos visible pero fundamental: los metadatos, la información estructurada —autor, ISBN, temas, sinopsis, palabras clave— que determina la visibilidad real de un libro.

Varios ponentes insistieron en dejar atrás la “cultura Excel” y avanzar hacia una verdadera cultura de los metadatos en la industria editorial. El reto es grande en una industria que produce cada vez más contenidos que se consumen en múltiples formatos (libros, ebooks, audiolibros, pódcasts…).

“Los metadatos son información. Sin metadatos, los libros no llegan a los lectores”, explica Ricardo Costa, director general de MVB para América Latina, que insiste en estandarizarlos entre países.

En la FIL se mostraron casos de uso de editoriales universitarias que utilizan los metadatos para afinar su política comercial. “Somos una editorial que tiene 46 años. Tenemos un catálogo de 1.000 títulos. No teníamos información”, explicó Isabel Cristina Arboleda, directora general de ECOE, editorial colombiana del libro técnico y universitario. “Más que una tecnología, los metadatos representan un acompañamiento estratégico. Sabemos que título tenemos que renovar cada dos años. Todas esas decisiones permite que la empresa crezca y sea más rentables”.


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